Con una mochila colgada al hombro y un retrato de Karl Marx bajo el brazo, Marx Arriaga Navarro cruzó la puerta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) la tarde del 17 de febrero. 

No fue en absoluto una salida discreta: el exdirector general de Materiales Educativos se marchó después de más de cien horas atrincherado en su oficina, cuando finalmente recibió el oficio formal de destitución, el documento clave para que dejara las instalaciones de la SEP, según indicó desde el pasado 13 de febrero, día en que denunció un supuesto anuncio de desalojo. 

El episodio cerró un ciclo de tensión interna en el que incluso la presidenta Sheinbaum señaló que los libros de texto “no son patrimonio de una persona”.

El enfrentamiento público con la SEP

Todo empezó el 13 de febrero. Arriaga denunció en redes sociales que personal de la SEP y elementos de seguridad intentaron desalojarlo. Rechazó dejar el edificio sin la notificación formal. Grabó videos, llamó a conferencia de prensa y convocó a una “Protesta con propuesta”: un encierro de 24 horas con Comités de Defensa formados por docentes y simpatizantes, dentro de las oficinas de Materiales Educativos.

El Director General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) convocó a una rueda de prensa tras el intento de desalojo. Algunas versiones apuntan a que fue destituido de su cargo, en el que ejerció una polémica gestión.

Allí discutieron la Nueva Escuela Mexicana (NEM), la planificación pedagógica y la defensa del llamado “Humanismo Mexicano”. Arriaga insistió que su resistencia era por los contenidos, no por el cargo: “No nos aferramos a una plaza, nos aferramos a unos libros que representan un modelo pedagógico”.

Acusó presiones para retirar materiales de la memoria histórica y advirtió sobre intereses económicos y funcionarios “sin escrúpulos”.

La disputa por los contenidos en los libros de texto de la SEP

El conflicto había comenzado antes. Arriaga rechazó modificar los libros de texto gratuitos, especialmente en lo relativo a incluir más heroínas nacionales. Este era uno de los ajustes impulsados desde el gobierno para la Nueva Escuela Mexicana.

La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la necesidad de cambiar los contenidos: “Los libros de texto no son patrimonio de una persona y siempre deben ser perfectibles y actualizados”. 

Explicó que se ofrecieron alternativas a Arriaga, como dirigir un consulado, pero él optó por volver a la docencia: “Había varias propuestas, pero no, yo soy maestro, no vivo de la administración pública, entonces lo justo era regresarme a mi espacio como maestro, para demostrarle a todos los maestros del país que tenemos palabra”.

La mandataria aseguró que habrá diálogo. (Presidencia)

El titular de la SEP, Mario Delgado, fue directo: la separación obedeció al desacuerdo sobre los cambios. “Dado que él no estaba de acuerdo en que hubiera ningún cambio, que no se le cambiara una sola coma a los libros, porque desde su punto de vista eso atentaba contra el legado del obradorismo”.

Cuatro días de protesta de Marx Arriaga y la notificación final

Durante más de cuatro días, Arriaga exigió la notificación oficial para dejar el cargo, argumentando el respeto a la ley laboral. El retraso postergó la llegada de la nueva titular, Nadia López, quien anunció después de su salida formal. 

En redes sociales, Arriaga transmitió detalles de la protesta y anunció la entrega de plazas a colaboradores honorarios. Al salir, aseguró: “Estoy esperando el documento que termine mi encargo; hasta entonces seguiré aquí. Trabajo 24/7, así que podemos estar algunos días más”.

De acuerdo con su declaración, recibía una remuneración neta de 102 mil 691.12 pesos mensuales como funcionario.

El debate en la SEP

La Secretaría de Educación Pública reconoció la aportación de Arriaga pero defendió la actualización de contenidos y el proceso de libre designación. Sheinbaum lamentó la forma en que se notificó la destitución y prometió diálogo, mientras garantizaba que los libros de texto gratuitos se mantienen dentro del marco vigente, con mejoras e inclusión de mujeres en la historia.

Finalmente Arriaga dejó la oficina que ocupaba desde 2021 en la SEP con el retrato de Karl Marx bajo el brazo, seguido por periodistas que lo acompañaron durante su trayecto en el Metro de CDMX.