Ciudad de México.- Una de las películas que dejó traumatizada a más de una generación fue la de ‘El exorcista’, y a poco más de cuatro décadas, se da a conocer algo sobre este terrible relato.

William Peter Blatty es el autor de la novela de terror que inspiró una de las películas más escalofriantes de la década de los 70’s.

Años más tarde, muchos comenzaron a investigar sobre la veracidad de este tipo de situaciones, pues se supo que Blatty se inspiró en el caso real de un niño de Maryland que ocurrió en 1949.

Con el gran éxito de la cinta dirigida por William Friedkin, el mundo se dividió entre los que creyeron todo sobre la historia y los escépticos que consideraron que nada de la historia era real.

Por ello, dos usuarios de Twitter compartieron un hilo al respecto de los casos reales que catapultaron una de las historias más perturbadoras del cine de su época.

Esto es lo que se sabe sobre el caso real

En Twitter varias personas buscaron darle credibilidad o demostrar la farsa detrás de esta historia, y dieron a conocer datos muy interesantes.
 

“The Washington Post publicó al menos dos historias sobre el exorcismo de un niño de 14 años en Maryland. En una de ellas, “el niño gritó frases en latín,un idioma que nunca había estudiado”, compartió en su cuenta de Twitter @AlekayX.

Años más tarde, Mark Opsanisnick, publicó en 1999 un libro en el que “desmintió” el caso que Blatty hizo popular y aseguró que el personaje “probablemente tenía problemas psicológicos y que imitaba el latín del sacerdote”.
 

“Aunque otra versión afirma su veracidad,según William, los eventos paranormales en la casa de Roland(el niño) y su familia iniciaron en 1948 cuando él tenía 13 años. Después de la muerte de una tía del adolescente, este comenzó a escuchar ruidos extraños que provenían del sótano”, aseguró.

 

 

Tras manifestar en varias oportunidades a su familia lo que estaba ocurriendo, sus padres creyeron que se trataba de ratones por lo que contrataron los servicios de una empresa para el control de plagas, pero al parecer no habían roedores.

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Ya no era solo ruidos extraños, pues la actividad paranormal pasó a hechos más agresivos. El colchón se movía violentamente en la noche. De la nada toda la familia comenzó a olfatear olor a excremento en todo el hogar, y los objetos de la residencia levitaban por si solos.

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En medio de sucesos extraños como colchones voladores, comportamientos extraños y sucesos violentos; los padres de Roland decidieron buscar un pastor católico para tender su caso.

 

 

 

Ante estos hechos, los papás de Roland estaban seguros de que su hijo estaba poseído por el alma de la tía, por lo que recurrieron a un pastor luterano, pero cuando este se dio cuenta de lo mal que estaban las cosas en esa casa, les recomendó buscar a un sacerdote católico.

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Blatty, quien indagó lo suficiente sobre este caso, aseguró que cuando un cura de esa localidad llegó al encuentro con el niño este le gritó en latín: "Oh, sacerdos Christi tu scis me esse diabolum", que español sería: “Oh, Sacerdote de Cristo, tú sabes que yo soy el Diablo”.

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El caso se extendió a tal magnitud, que incluso cuando le practicaron un primer procedimiento a Roland, una nueva entidad se implantó en el pequeño. Le hicieron alrededor de 30 exorcismos durante varias semanas.
 

La autorización fue concedida con la exigencia de que Bowdern estuviera a cargo, no revelara el lugar donde se harían los exorcismos y que llevara una crónica detallada de los hechos.
A Roland le practicaron aproximadamente 30 exorcismos durante varias semanas

 

 

Finalmente, cuando el último ritual culminaba, todos los presentes fueron testigos de un fuerte ruido que abandonaba el hospital.
Luego de dichos rituales el niño mejoró y pudo volver a casa.

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Al respecto, los tuiteros también dieron a conocer que hay un diario en el que el padre que practicó este procedimiento contó todo lo que vivió en la casa del pequeño niño.

Con información de Grupo Fórmula.