Tarimoro. Fuente: TVDiez Regional.- La historia de Laura Rodríguez parecía haberse quedado atrapada entre el dolor de una familia y el paso del tiempo. Sin embargo, ocho años después de su asesinato, la captura de Alejandro Mancera Canchola en Indianápolis, Indiana, volvió a poner sobre la mesa uno de los casos que más conmocionaron a la comunidad de La Noria, en Tarimoro.
Todo comenzó con la desaparición de Laura. Durante días, familiares y amigos emprendieron una intensa búsqueda sin imaginar que la respuesta se encontraba dentro de la misma vivienda donde había convivido con su pareja. Las investigaciones llevaron a un hallazgo estremecedor: el cuerpo de la joven fue localizado enterrado en el interior del domicilio, oculto debajo de un corral de gallos.
Para entonces, Alejandro Mancera Canchola ya había abandonado México. Tras descubrirse el crimen, logró huir hacia Estados Unidos, donde permaneció durante aproximadamente ocho años evadiendo a la justicia mexicana.
Mientras el caso parecía avanzar lentamente desde la distancia, el nombre de Mancera volvió a aparecer en expedientes policiales estadounidenses. En diciembre de 2024, de acuerdo con las autoridades de aquel país, atacó con un cuchillo a su entonces pareja sentimental en la ciudad de LaFollette, Tennessee, provocándole una grave herida en el cuello que por poco le cuesta la vida. La mujer sobrevivió gracias a la rápida atención médica y a un largo proceso de recuperación.
Las investigaciones derivadas de ese ataque permitieron a las autoridades estadounidenses profundizar en el historial del agresor, quien ya era buscado en México por el asesinato de Laura Rodríguez. Finalmente, agentes del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals Service) lograron ubicarlo trabajando en un restaurante de comida india en Indianápolis.
Al momento de su captura, el sospechoso intentó escapar a pie y presentó una identificación falsa para evitar ser reconocido. Sin embargo, los agentes confirmaron su verdadera identidad y procedieron a su detención.
Actualmente, Alejandro Mancera Canchola permanece recluido en la cárcel del condado de Marion, en Indiana, mientras enfrenta el proceso correspondiente y se analiza su eventual extradición. Autoridades mexicanas ya fueron notificadas de la captura del hombre señalado por el crimen que hace ocho años arrebató la vida de Laura Rodríguez y marcó para siempre a una familia de Tarimoro.
Hoy, después de años de espera, la detención del presunto responsable representa una nueva esperanza de justicia para quienes nunca dejaron de exigir respuestas sobre el asesinato de la joven encontrada enterrada bajo un corral de gallos en la comunidad de La Noria.








































