Ciudad de México.- Roselyn Lemus-Martin, doctora en Biología Molecular, aseguró este martes que, para detener el estudio y ensayo de una vacuna, debe de presentarse un efecto adverso serio, como hospitalización o muerte.

“Para que se detenga un estudio, debe ser un efecto adverso serio. Puede ser desde la hospitalización del paciente hasta la muerte”, dijo la especialista en entrevista con El Financiero Bloomberg.

“Se aísla y se pausa el estudio para evaluar qué efectos tiene para la seguridad en general de la vacuna”, continuó.

La doctora comentó además que, si se decide continuar con la experimentación de esta vacuna, y se encuentran más casos con efectos negativos, se tendría que parar por completo la Fase 3 de esta.

AstraZeneca Plc suspendió este martes el ensayo de última etapa de su candidata a vacuna COVID-19 después de una sospecha de reacción adversa grave en un participante del estudio.

“El proceso de revisión estándar provocó una pausa en la vacunación para permitir la revisión de los datos de seguridad”, dijo un portavoz de la compañía al respecto.


El estudio está probando una vacuna COVID-19 que están desarrollando investigadores de AstraZeneca y la Universidad de Oxford en sitios que incluyen los Estados Unidos y el Reino Unido, donde se informó el evento adverso.

La naturaleza del problema de seguridad y cuándo sucedió no se conocieron de inmediato, aunque se espera que el participante se recupere.