Los resultados más recientes muestran un retroceso en matemáticas y lectura frente a años anteriores; la proporción de alumnos con bajo rendimiento aumentó de manera importante desde 2015.

El rezago educativo en México continúa siendo uno de los principales desafíos para el sistema escolar, de acuerdo con los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) 2026, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

La evaluación revela que los estudiantes mexicanos de 15 años que han concluido su educación básica mantienen bajos puntajes en ciencias, matemáticas y lectura, con especial preocupación por el desempeño registrado en las dos últimas áreas.

De acuerdo con los resultados, los puntajes más recientes obtenidos por los alumnos mexicanos en matemáticas y lectura se encuentran incluso por debajo de los niveles alcanzados entre 2009 y 2018, lo que evidencia las dificultades que persisten para consolidar aprendizajes fundamentales.

El panorama también se refleja al comparar los resultados con la evaluación de 2015. En matemáticas, la proporción de estudiantes mexicanos con bajo rendimiento aumentó 13 puntos porcentuales, mientras que en lectura el incremento fue de ocho puntos porcentuales.

En el caso de ciencias, aunque también se mantienen resultados bajos, la OCDE señala que no se registraron variaciones significativas respecto de la medición de referencia.

Un desafío para la educación mexicana

Los resultados de PISA colocan nuevamente sobre la mesa el problema del rezago en los aprendizajes básicos, particularmente en habilidades que resultan fundamentales para la trayectoria académica y posteriormente para la incorporación de los jóvenes a la vida laboral.

El desempeño en matemáticas, lectura y ciencias no sólo permite medir conocimientos adquiridos en las aulas, sino también la capacidad de los estudiantes para aplicar lo aprendido a situaciones de la vida cotidiana y resolver problemas.

En este sentido, el incremento de alumnos con bajo rendimiento representa un llamado de atención para las autoridades educativas, debido a que las dificultades acumuladas durante la educación básica pueden tener consecuencias a largo plazo.

La evaluación internacional también permite dimensionar los retos que enfrenta México para mejorar la calidad de los aprendizajes y reducir las brechas educativas que afectan a miles de estudiantes.

Mientras el país busca fortalecer su sistema educativo, los resultados de PISA 2026 muestran que la recuperación de los aprendizajes continúa siendo una tarea pendiente y que será necesario atender de manera particular las áreas de matemáticas y comprensión lectora.