Ciudad de México. Fuente: Infobae.- La Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum no fue aprobada. Solo Morena, algunos diputados del Partido Verde y un legislador del PT respaldaron la iniciativa. El PRI, el PAN, Movimiento Ciudadano y otros votaron en contra.
Sheinbaum insistió en que se pusiera a votación aunque ya sabía el resultado. La razón, dijo, era de principios: “Cumplí con la gente. Me comprometí a enviar una reforma que tuviera que ver con lo que pedía la gente, y cumplí”. Pero también había un cálculo político: que quedara registrado quién se opuso a reducir los recursos a partidos e instituciones electorales en un país con “grandes necesidades”.
El argumento central del gobierno es que el gasto en estructuras políticas —sueldos de consejeros del INE superiores al salario de la presidenta, presupuestos disparados en congresos locales, regidores con bonos que inflan sus ingresos hasta 500 mil pesos mensuales— es insostenible e injustificable. “Al pueblo de México le parece excesivo”, repitió Sheinbaum.
CIUDAD DE MÉXICO, 11MARZO2026.- El diputado Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena, acompañado de diputados, durante su participación en la Sesión Ordinaria en tema de la Reforma Electoral en la Cámara de Diputados. FOTO: GRACIELA LÓPEZ/CUARTOSCURO.COM
Tres ejes del Plan B
Con la reforma rechazada en San Lázaro, la presidenta anunció que el lunes enviará una nueva propuesta. Tiene tres ejes:
- Poner topes a los presupuestos de los congresos locales. Los números que presentó Sheinbaum son difíciles de ignorar: Baja California y Colima tienen el mismo número de diputados locales —25 cada uno— pero el costo por legislador en Baja California es de 34.8 millones de pesos, frente a 5.1 millones en Colima. La propuesta es fijar un tope máximo, ya sea como porcentaje del presupuesto estatal o en función de la población, y que lo que se ahorre se quede en el estado para obra pública.
- Reducir el número de regidores en los municipios. Sheinbaum planteó que si se reduce ese número, el ahorro no va a la federación sino al propio municipio: para bacheo, drenaje, alumbrado. “¿Quién puede estar en desacuerdo?”, preguntó.
- Ampliar la consulta popular a temas electorales. Actualmente la ley prohíbe someter a consulta asuntos electorales. La presidenta propone abrir esa posibilidad para temas específicos —como los montos que reciben los partidos políticos— y además flexibilizar los tiempos de la revocación de mandato, permitiendo que ocurra en el tercer o cuarto año de gobierno, no solo en el cuarto.
Después del rechazo de la Reforma Electoral, la presidenta presenta su «Plan B»
4,000 millones de pesos que no van a la federación — y un regaño sin gritos a los aliados
Sheinbaum precisó que la propuesta del Plan B incluye al Senado de la República —que sí se excede en el costo por legislador respecto a la media nacional— aunque la Cámara de Diputados ya se ubica dentro de ese promedio.El ahorro estimado que reveló la presidenta ronda los 4 mil millones de pesos y se quedaría en los estados y municipios para obra pública, servicios básicos y necesidades locales.
Presupuestos de egresos de los poderes legislativos
Una derrota que no es derrota — o sí
La presidenta aseguró “derrota”, toda vez que la oposición quedó expuesta votando en contra de reducir privilegios, el tema seguirá en la agenda y la nueva propuesta apunta a territorios —congresos locales, municipios— donde Morena tiene mayor influencia.
Sheinbaum lo resumió con su frase de cierre: “Si algo ha demostrado la Cuarta Transformación es que la honestidad da resultados”. El Plan B llegará el lunes. Los votos, todavía están por verse.








































