Ciudad de México. Por: Christian Allen.- Bueno el día de hoy me dieron ganas de hablar sobre una de las pocas zonas seguras para la Comunidad LGBT+ en México, históricamente un lugar en el país, donde, desde hace décadas se acogió a la comunidad, con un poco más de libertad. La ZONA ROSA.

Casi todos en algún momento, seamos o no de la comunidad, hemos caminado por las calles de este lugar en donde se respira libertad, dónde miles de seres humanos convergen diariamente y que es parte del corazón de nuestra capital.

Y es que, en general creo que la Ciudad de México es una de las pocas ciudades en Latinoamérica donde todo puede ocurrir, una ciudad, completamente surrealista, tal y como la describió el pintor español, Salvador Dalí en su momento y lejos de las mentalidades conservadoras que habitan en la provincia.

Un lugar donde podemos ser nosotros mismos sin el miedo latente de ser atacados por nuestra identidad de género o posición en la diversidad sexual.

Un lugar donde conoces a gente enigmática, elegante, punk, fresa, misteriosa, interesante y demás.

Aunque muchas veces no nos importa, es primordial conocer la historia, para entender el presente.

Por ello aquí recordamos el inicio de las historias que se escriben hoy en día en esta magnífica zona.

La colonia Juárez para la burguesía:

A finales del siglo XIX, el país experimentaba un rápido crecimiento económico. En CDMX, la burguesía buscaba salir de la zona centro. Esto debido a la gran cantidad de personas que transitaban y por las deficiencias en los servicios públicos.

El entonces regidor del Ayuntamiento de México, Rafael Martínez de la Torre, fue el encargado de urbanizar la región poniente de la ciudad. No obstante, el proyecto fue detenido por la muerte de Martínez de la Torre.

Fue hasta la última década del siglo XIX cuando la zona ya contaba con calles y lotificación de los terrenos. 

La compañía Mexico City Improvement Company fue la responsable de iniciar el proceso de urbanización. En 1906, la nueva colonia fue nombrada Juárez, como homenaje al centenario del natalicio de Benito Juárez.

Como la colonia estaba destinada a la burguesía, la mayoría de los terrenos eran amplios. El objetivo era albergar grandes mansiones y casonas al estilo europeo. De igual modo, la colonia contó con todos los servicios públicos, como drenaje, alumbrado y amplias avenidas.

¿En qué momento de la historia Zona Rosa se convirtió en un lugar de reunión?

Con el paso de los años, la colonia Juárez se fue llenando de espacios comerciales, como boutiques, restaurantes, galerías de arte, entre otros. Muchas de las edificaciones fueron modificadas para albergar dichos establecimientos.

A la par, surgían nuevas zonas residenciales como Polanco, Lomas de Chapultepec y Del Valle. Por esa razón, la alta sociedad se mudó a estas nuevas colonias. El ‘abandono’ parcial de la Juárez facilitó el establecimiento de locales comerciales y la aparición de edificios de estilo funcionalista. 

En la zona comprendida entre las avenidas Paseo de la Reforma, Chapultepec, Insurgentes y Florencia surgió una gran cantidad de bares, cafeterías, tiendas y librerías. Este espacio sería conocido como Zona Rosa.

¿Por qué se llama Zona Rosa?

No se sabe a ciencia cierta de dónde surgió el nombre. Una de las teorías dice que Vicente Leñero escribió: «Es demasiado tímida para ser roja y demasiado atrevida para ser blanca».

El nombre de esta zona también se le adjudica al escritor José Luis Cuevas, pues nombró a la Zona Rosa en honor a la actriz cubana Rosa Carmina. También se cree que se le denomina de esta manera porque en sus orígenes, muchos inmuebles estaban pintados de color rosa. 

Un espacio para la comunidad LGBT+

Esta zona sufrió grandes daños tras el sismo de 1985. Varios edificios se derrumbaron y otros más resultaron con daños estructurales. Gran parte de la población emigró a otras zonas de la ciudad, provocando una decadencia en la Juárez y en Zona Rosa.

Fue en la década de los 90 cuando el ambiente alegre, festivo e incluyente llegó a la Zona Rosa tras la apertura de antros y bares con temática LGBT+, restaurantes, hoteles, tiendas eróticas, entre otros.

Ahora, cada fin de semana es común encontrar una gran cantidad de personas de la comunidad LGBT+, hombres de negocios, estudiantes o turistas que acuden a este lugar para aprovechar la vida nocturna que caracteriza a la Zona Rosa.

Ya en los años 70’s y 80’s La Zona rosa se empezaba a pintar de ese color debido a sus historias, hoy es un lugar de referencia para la escena de diversidad, no solo sexual, sino de pensamiento, ideas y formas de vida.

No dejes de visitar y disfrutar, no solo su arquitectura, sino su vibra y energía.