La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla informó que los tres jóvenes asesinados durante el ataque registrado la madrugada del 14 de febrero afuera del bar Sala de Despecho, en la ciudad de Puebla, fueron víctimas colaterales y que los agresores los confundieron con su objetivo.
De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron a la 1:52 horas, cuando cuatro sujetos a bordo de motocicletas arribaron al establecimiento. Dos de ellos descendieron y realizaron 29 disparos contra una camioneta Mercedes Benz blanca con placas del estado de Chiapas.
El saldo fue de tres personas fallecidas y cinco lesionadas, quienes se reportan fuera de peligro.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Gisele Ortiz Carreto, de 33 años; Joaquín Wirth García, de 34; y Emmanuel Esteban Campaña Sánchez, de 28 años.
El coordinador de Homicidios Dolosos de la FGE, Jorge Alfredo Mena Villaseñor, señaló que la agresión fue ejecutada por la célula delictiva conocida como “La Barredora”, vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Según el análisis de más de 74 horas de videograbaciones, entrevistas y diversos dictámenes periciales, el ataque no estaba dirigido contra las personas que perdieron la vida, sino contra otra persona que se encontraba en el exterior del bar.
Las investigaciones establecieron que la similitud en las características del vehículo y el número de personas que salieron del establecimiento provocaron la confusión fatal. Mientras ocurría la agresión, el objetivo real y sus acompañantes huyeron en dirección contraria al escuchar los disparos.
Un minuto después del ataque, a las 1:53 horas, los agresores escaparon por la avenida Hermanos Serdáncon dirección al Río Atoyac. Posteriormente, tras un operativo coordinado por autoridades de los tres niveles de gobierno, fueron detenidos.
Cuatro vinculados a proceso; continúan las investigaciones
La Fiscalía informó que cuatro personas, entre ellas un adolescente, ya fueron vinculadas a proceso por los delitos de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa.
Como parte de las diligencias, se realizaron dictámenes en criminalística, balística, química forense y necrocirugía, además de entrevistas y un cateo relacionado con los hechos.
Las autoridades confirmaron que las víctimas no tenían relación con actividades delictivas.
Familiares y amigos de Gisele, Joaquín y Emmanuel realizaron una marcha pacífica para exigir justicia y castigo ejemplar contra los responsables. La FGE señaló que las investigaciones continúan para esclarecer totalmente el caso y determinar la responsabilidad del autor material y del objetivo original del ataque.







































