Ciudad de México.— La Cámara de Diputados aprobó una reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que establece restricciones a la doble nacionalidad para quienes aspiren a ocupar determinados cargos públicos de alta responsabilidad en México, entre ellos la Presidencia de la República.

La propuesta fue avalada por 344 votos a favor, 115 en contra y una abstención, en una votación que abrió nuevamente el debate sobre los requisitos de nacionalidad establecidos para quienes encabezan el Poder Ejecutivo Federal.

Además de la Presidencia, la reforma contempla restricciones para ocupar cargos como las gubernaturas de los estados y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, de acuerdo con el planteamiento legislativo.

El tema ha generado especial atención debido a que la Constitución mexicana actualmente establece requisitos específicos de nacionalidad para ocupar la Presidencia de la República. El debate legislativo busca modificar esas disposiciones y establecer mayores condiciones respecto a la posesión de otra nacionalidad.

¿Qué plantea la reforma?

El cambio se centra en los requisitos de nacionalidad de quienes pretendan acceder a cargos considerados estratégicos para el Estado mexicano. La propuesta impulsada por Sheinbaum plantea que quienes ocupen la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México no mantengan una doble nacionalidad que, de acuerdo con el proyecto, pueda generar un vínculo jurídico con otro Estado.

La discusión también ha provocado comentarios y versiones en redes sociales sobre posibles personajes políticos que podrían verse afectados por una eventual prohibición de la doble nacionalidad. Sin embargo, la aplicación de una reforma constitucional depende del texto finalmente aprobado, de su publicación y de las disposiciones transitorias correspondientes.

La doble nacionalidad en México

México reconoce la posibilidad de que una persona tenga más de una nacionalidad en determinados supuestos. La Constitución establece, además, diferencias entre quienes son mexicanos por nacimiento y quienes adquieren la nacionalidad mexicana por naturalización.

Por ello, una modificación de los requisitos para acceder a cargos públicos no significa, por sí misma, que México deje de reconocer la doble nacionalidad para la población en general. El alcance de la reforma está relacionado con los requisitos para desempeñar determinados cargos de elección popular.

La aprobación en San Lázaro representa un paso dentro del proceso de modificación constitucional, por lo que todavía debe considerarse el procedimiento legislativo correspondiente antes de que las nuevas disposiciones puedan entrar en vigor.

El debate se produce en un contexto en el que la nacionalidad y los vínculos jurídicos con otros países han cobrado relevancia dentro de la discusión pública, particularmente cuando se trata de quienes aspiran a ocupar las posiciones de mayor responsabilidad política en México.