Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.- La violencia volvió a alcanzar a una representante de la cultura zapoteca del Istmo de Tehuantepec. La noche del 18 de septiembre, la vivienda de Elvis Guerra, diseñadora Muxe y artesana originaria de Juchitán, Oaxaca, fue atacada a balazos, apenas tres días después de que un trabajo textil elaborado en su taller formara parte de la vestimenta utilizada por la presidenta Claudia Sheinbaum durante la ceremonia del Grito de Independencia en Palacio Nacional.

De acuerdo con las declaraciones ofrecidas por Guerra a medios nacionales, entre ellos la periodista Azucena Uresti, previamente habría recibido amenazas de extorsión, en las que presuntamente le exigían el pago de 200 mil pesos.

La agresión contra su domicilio ocurrió después de la ceremonia del 15 de septiembre, cuando un bordado realizado en el taller Biulu fue incorporado a la prenda que utilizó la presidenta de México durante la celebración del aniversario del inicio de la Independencia.

El ataque no dejó, de acuerdo con los datos proporcionados, víctimas mortales, pero volvió a colocar sobre la mesa la situación de inseguridad y las denuncias de extorsión que enfrentan habitantes y comerciantes de Juchitán.

“No voy a dejar de trabajar”

Tras lo ocurrido, Elvis Guerra aseguró que no tiene intención de abandonar su actividad ni de dejar de compartir su trabajo con la comunidad.

La artesana sostuvo que continuará trabajando y llevando su cultura a otros espacios, pese al episodio de violencia que sufrió.

En sus declaraciones también hizo referencia a otros habitantes de Juchitán que, según señaló, han sido víctimas de extorsión y que se han visto obligados a abandonar su pueblo por miedo a posibles agresiones del crimen organizado.

Del Istmo a Palacio Nacional

El nombre de Elvis Guerra cobró especial relevancia durante las celebraciones patrias de este año, luego de que su trabajo textil llegara hasta Palacio Nacional.

El bordado elaborado en el taller Biulu, vinculado con la tradición artesanal del Istmo de Tehuantepec, formó parte de la indumentaria que portó Claudia Sheinbaum durante la ceremonia del 15 de septiembre.

La presencia de este trabajo artesanal en una de las ceremonias oficiales más importantes del país representó un escaparate para la tradición textil zapoteca y para el trabajo de los artesanos de Oaxaca.

Tres días después, sin embargo, la vivienda de Guerra fue blanco de un ataque armado.

La cercanía temporal entre ambos acontecimientos ha generado atención pública, aunque no existe, con los datos disponibles, una confirmación oficial de que el ataque esté relacionado con la exposición que tuvo su trabajo durante las fiestas patrias.

Una trayectoria ligada a la cultura zapoteca

Elvis Guerra no solamente se ha desarrollado en el ámbito del diseño y la artesanía. También cuenta con una formación profesional y una trayectoria vinculada con la cultura y la creación literaria.

Estudió la Licenciatura en Derecho en el Instituto Metropolitano de Ciencias Aplicadas y recibió un reconocimiento de la Casa de Creación Literaria en lengua zapoteca, en la categoría de poesía.

En 2016 obtuvo además una beca del entonces Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca).

Su trabajo se ha caracterizado por preservar, transmitir y compartir elementos de la cultura zapoteca del Istmo, particularmente a través de las tradiciones textiles y de su comunidad.

Investigación pendiente

Tras el ataque contra su domicilio, corresponde a las autoridades ministeriales determinar quiénes fueron los responsables y establecer el móvil de la agresión.

También deberán esclarecerse las circunstancias de las presuntas amenazas de extorsión que Guerra asegura haber recibido y determinar si existe alguna relación entre estas y el ataque ocurrido el 18 de septiembre.

Hasta el momento, el caso permanece bajo investigación y cualquier vínculo entre la agresión, las amenazas y la participación de su trabajo artesanal en la vestimenta presidencial deberá ser establecido por las autoridades con base en evidencia.

Mientras tanto, Elvis Guerra ha dejado claro que pretende continuar con su actividad cultural y artesanal, pese al miedo y la violencia que, según su propio testimonio, también han obligado a otros habitantes de Juchitán a abandonar su comunidad.

El caso pone nuevamente en el centro una paradoja: mientras el trabajo artesanal de una mujer Muxe de Juchitán llegó hasta Palacio Nacional como representación de la riqueza cultural de Oaxaca, pocos días después su propia casa fue atacada a balazos.