Barcelona.– Shakira y Gerard Piqué volvieron a encontrarse este martes 6 de octubre en la Ciutat de la Justícia de Barcelona, donde acudieron para revisar el régimen de visitas establecido para sus hijos, Milan y Sasha.
La nueva disputa legal entre la cantante colombiana y el exfutbolista español no tendría como objetivo reducir el tiempo que los menores comparten con su padre. La petición de Shakira estaría enfocada, principalmente, en modificar la manera en que se realizan los desplazamientos entre Miami y Barcelona.
De acuerdo con la información difundida sobre el encuentro, la intérprete de Hips Don’t Lie considera que el esfuerzo que implican los constantes viajes para mantener la convivencia con Piqué no debería recaer exclusivamente sobre sus hijos.
Actualmente, la distancia entre Miami, donde reside Shakira, y Barcelona, donde vive Piqué, implica largos desplazamientos para Milan y Sasha cada vez que corresponde cumplir con el régimen de visitas.
La cantante habría solicitado que los viajes sean distribuidos de una manera diferente entre ambos progenitores, de modo que los menores no sean quienes tengan que asumir en solitario el desgaste físico que representan los traslados internacionales.
La petición busca mantener la convivencia de Milan y Sasha con su padre, pero modificar las condiciones bajo las cuales se producen los viajes.
Desde su separación, Shakira y Piqué han mantenido distintos desacuerdos relacionados con la custodia y organización de la vida de sus hijos. Ambos llegaron previamente a un acuerdo sobre el régimen de convivencia, después de meses de negociaciones tras el anuncio de su separación en 2022.
Ahora, el traslado constante entre Estados Unidos y España vuelve a colocar a la expareja frente a los tribunales, aunque en esta ocasión el punto central sería determinar quién debe asumir los desplazamientos necesarios para garantizar que los menores puedan convivir con ambos padres.
La situación vuelve a poner bajo los reflectores la relación entre Shakira y Piqué, quienes, pese a sus diferencias, han mantenido como uno de los principales puntos de sus acuerdos el bienestar de Milan y Sasha.
Por ahora, será la Justicia española la que deberá determinar si las condiciones actuales del régimen de visitas deben modificarse y cómo deberán repartirse los viajes entre Miami y Barcelona.









































