Ciudad de México.— El Gobierno de México anunció la construcción de seis nuevos centros penitenciarios en el país, con capacidad conjunta para albergar a 18 mil 480 personas privadas de la libertad, como parte de las acciones para fortalecer la infraestructura del sistema penitenciario nacional.
El anuncio fue realizado por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien detalló que los nuevos complejos estarán ubicados en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz.
De acuerdo con el funcionario, las instalaciones contarán con tecnología especializada y mecanismos de seguridad para mejorar el control, la vigilancia y la clasificación de la población penitenciaria.
Cárceles con tecnología de alta seguridad
García Harfuch explicó que los nuevos centros estarán equipados con infraestructura de alta seguridad, sistemas de vigilancia y monitoreo, mecanismos de inspección y dispositivos para bloquear señales de comunicación.
“Estos centros contarán con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia y monitoreo, sistemas de inspección y bloqueo de señales, así como módulos diferenciados para una adecuada clasificación de personas según su delito”, afirmó el secretario.
La distribución de los internos en módulos diferenciados busca permitir una clasificación de acuerdo con las características de cada caso y las necesidades de seguridad dentro de los establecimientos.
Sinaloa albergará el primer proyecto
Según el anuncio, el primer centro penitenciario comenzará a construirse en Sinaloa. La información proporcionada no precisa la ubicación exacta del complejo ni el calendario de ejecución de las obras.
La selección de las seis entidades contempla regiones con necesidades de infraestructura penitenciaria, aunque todavía se requiere conocer los detalles sobre los presupuestos, los plazos de construcción y la fecha estimada de entrada en funcionamiento de cada instalación.
Un proyecto para ampliar la capacidad penitenciaria
Con una capacidad total proyectada de 18 mil 480 personas, los seis centros representarían una ampliación de la infraestructura carcelaria de México.
El anuncio abre también el debate sobre las necesidades del sistema penitenciario, que además de espacios suficientes requiere condiciones adecuadas de reinserción social, atención médica, seguridad y respeto a los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.
Por ahora, las autoridades federales han destacado la incorporación de tecnología y controles de alta seguridad como elementos centrales de los nuevos complejos, mientras se espera que se den a conocer más detalles sobre la inversión y los tiempos de construcción.










































