Ciudad de México.- La percepción de inseguridad entre la población mexicana registró una ligera disminución en 2026; sin embargo, siete de cada diez personas todavía consideran que vivir en su entidad representa un entorno inseguro, de acuerdo con una encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Los resultados muestran que en 2025 el 75.6% de la población manifestó sentirse insegura en el estado donde vive, mientras que para 2026 el porcentaje se ubicó en 74.0%, lo que representa una disminución de apenas 1.6 puntos porcentuales.

Aunque la cifra refleja una reducción respecto al año anterior, el nivel de percepción continúa siendo elevado: prácticamente tres de cada cuatro mexicanos mantienen una sensación de inseguridad en el lugar donde residen.

La percepción ciudadana ocurre en un contexto marcado por la violencia y la presencia de grupos delictivos en distintas regiones del país. Homicidios, desapariciones, extorsiones, robos y otros delitos continúan formando parte de las preocupaciones de la población, mientras que autoridades de los tres órdenes de gobierno mantienen operativos y estrategias para contener la actividad criminal.

La violencia también ha tenido efectos que van más allá de las cifras oficiales de delitos, pues modifica las actividades cotidianas de la población. El temor a convertirse en víctima puede llevar a las personas a evitar determinadas zonas, limitar sus horarios, modificar sus rutinas y tomar mayores precauciones al salir de casa.

En entidades donde se han registrado enfrentamientos entre grupos criminales, bloqueos, ataques armados o desapariciones, la percepción de riesgo puede intensificarse, particularmente en comunidades donde los hechos violentos forman parte de la experiencia cotidiana.

Los datos del INEGI reflejan así una de las principales preocupaciones de la sociedad mexicana: la disminución de 1.6 puntos porcentuales no significa que la sensación de seguridad haya cambiado de manera sustancial, pues todavía 74% de la población considera inseguro el estado en el que vive.

El reto para las autoridades continúa siendo traducir las acciones de seguridad en una reducción efectiva de la violencia y, al mismo tiempo, recuperar la confianza de una población que, pese a la ligera mejoría registrada en 2026, sigue viviendo con una elevada percepción de inseguridad.

Estado de México con el mayor nivel, Morelos y Tabasco, entre los que se consideran más peligrosos, con un 90% de los encuestados. En contraste, Aguascalientes, Yucatan y Coahuila, con menores indices.

Delitos como extorsión, fraude asaltos, entre otros delitos, de los que millones de mexicanos han sido víctimas.