Celaya, Gto., por: Arlett Cárdenas.- En el frente de sus casas o al interior, los habitantes de la comunidad de La Concepción se han tenido que acostumbrar a tener tambos, tinacos, cubetas, y todo lo que encuentren para almacenar el agua que se ven obligados a comprar.

Las pipas que les manda el municipio sólo alcanzan para surtir 1 vez al mes a cada familia.

Durante más de 1 año y medio, alrededor de 700 habitantes de esta comunidad han vivido sin el servicio de agua potable, el pozo colapsó.

Recién les dieron una solución: construir un nuevo pozo, el problema es que a las familias les piden aportar en 15 días una cuota de 8 mil 500 pesos, una cantidad que muchas familias no perciben ni siquiera en un mes.

Ana María Juárez dijo que la comunidad apenas tiene para pagar el agua que necesitan cada semana, pagar la cuota de construcción de un nuevo pozo, dijo, es casi imposible.

“Nos están pidiendo que nosotros (la comunidad) aportemos un millón y medio de pesos, más o menos por familia nos tocan ocho mil quinientos y la verdad, pues yo les pongo mi situación. Yo, mi mamá estuvo enferma, le hicieron una cirugía de apéndice, gastamos alrededor de cuarenta mil pesos, hace ocho días me la dieron de alta, le dio dengue a raíz de que hacemos el cúmulo de agua todos aquí para poder tener sustento varios días, es diabética crónica, es hipertensa y la verdad no cuenta con el recurso”.

“Nos los están pidiendo en un lapso de quince días. Yo creo que está bien que nos apoyen, pero quince días es un nada para tantísimo dinero y con la situación que estamos viviendo”.

En esta comunidad, las familias gastan por mes entre 600 y mil 500 pesos de agua de pipas, cada tambo lo cobran en 25 pesos, un tinaco en 125 pesos, quien tiene suficientes recipientes pide una pipa completa y le cuesta 650 pesos.

“Mi petición para la Gobernadora y para el alcalde, que por favor nos ayuden. No de dientes para afuera, que vengan y vean realmente la situación que estamos viviendo aquí en la Concepción, que no es fácil porque tenemos prioridades, tenemos hijos, tenemos madres, tenemos enfermos, tenemos adultos mayores que de dónde van a sacar para pagar”.

“Yo le pido a ellos que vean la situación, que se acerquen aquí a la comunidad, que vean la necesidad que tenemos, que no nada más es de decir, les vamos a apoyar, pero ustedes saquen la otra mitad en tan poco tiempo”.

“Yo creo que hasta aquí no hay alguien que gane esa cantidad, ni al mes. No, no, son fábricas, a lo mejor pueda decir la gente, no, ahorita les dieron las utilidades, vamos, pero hay gente que no las recibe”.

La señora Catalina Obrajero Aguilera, es una mujer viuda sin ningún sustento, señaló que prácticamente le es imposible aportar de golpe esa cantidad.

“Pues que yo soy viuda, no tengo hijos, quien me mantenga. Y pues para mí es mucho dinero. Y quieren que los demos, que el viernes es el último día, que demos la mitad y para en 15 días demos la otra mitad, pero pues no se me hace justo porque es muy poquito tiempo”.

“Yo ya no tengo hijos quien me mantenga, estoy viuda. ¿Y pues de dónde voy a sacar tanto dinero para dar? Y pues como le digo, aquí no somos ejidatarios, no tenemos de dónde nos entre un centavito para pagar eso y le digo pues también el presidente que no nos presione tanto”.

Señaló que la falta de agua ha sumido a la comunidad en enfermedades y un desgaste económico pues antes pagaban 50 pesos al mes del servicio

“Nos sentimos bien mal, porque se imagina, para lavar, para bañar, para trastes, para todo, pues no es suficiente el agua que compramos y tenemos que comprarla por fuerza. Usted no se ha enfermado porque nos dicen también que ha habido enfermedades, sobre todo de dengue”.

María del Carmen Juárez se enfermó de dengue y la operaron, lamentó que exijan a las familias el pago casi inmediato para reparar el pozo.

“Que nos ayuden a lo de la bomba del agua, el pozo. Eso es lo que yo les pido porque tenemos familia y tenemos que salir adelante. Y con el agua así, pues, no nos sirve. Están pidiendo una cooperación de 8 mil 500 pesos. Se imagina ahorita salí del hospital, salí de otra clínica donde me metieron que ya allí me puse a que ya me moría. Y pues mis hijos entre unos y otros a jalones y estirones sacaron para tenerme hospitalizada. Pero pues ya es mucho dinero, ahorita me piden esos ocho mil y cacho de dónde les voy a dar si no tengo”.