Ciudad de México. Por: Redacción.- La medida, que establece restricciones para quienes aspiren a la Presidencia de México o a una gubernatura, comenzará a aplicarse a partir del proceso electoral de 2028 y tendrá efectos en los comicios de 2030.

La aplicación de la nueva reforma constitucional relacionada con la doble nacionalidad de quienes busquen contender por la Presidencia de México o una gubernatura no será inmediata y tendrá efectos hasta las elecciones de 2030.

Durante la conferencia de prensa matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, realizada este 1 de octubre, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, explicó que la reforma ya fue aprobada por ambas cámaras del Congreso de la Unión y por 20 congresos estatales; sin embargo, su entrada en aplicación quedó establecida en un artículo transitorio.

De acuerdo con Alcalde, la disposición comenzará a regir a partir del proceso electoral de 2028, por lo que será aplicable a las elecciones que se celebren en 2030, cuando se renovarán, entre otros cargos, la Presidencia de la República y diversas gubernaturas.

La aclaración ocurre después de la polémica generada en Nayarit en torno a Jasmine Bugarín, coordinadora de Morena en esa entidad, cuya situación relacionada con la doble nacionalidad había generado cuestionamientos en el contexto de las nuevas disposiciones constitucionales.

Alcalde precisó que el régimen transitorio es el que determina cuándo comenzará a tener efectos la reforma. Es decir, aunque el cambio constitucional ya fue aprobado por el Congreso federal y por las entidades requeridas, las nuevas restricciones no serán utilizadas para los procesos electorales inmediatos, sino hasta el proceso que inicie en 2028.

La reforma establece nuevas condiciones de nacionalidad para quienes aspiren a ocupar la Presidencia de México o una gubernatura, con el objetivo de que quienes busquen esos cargos cumplan con los requisitos establecidos en la Constitución.

Así, la discusión sobre la doble nacionalidad y las candidaturas quedará nuevamente sobre la mesa conforme se acerque el proceso electoral de 2028, mientras que los comicios de 2030 serán los primeros en los que la nueva disposición tendrá efectos electorales.