Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfrenta nuevas críticas desde Estados Unidos luego de que el diario The Wall Street Journal, a través de su columnista Mary Anastasia O’Grady, cuestionara las nuevas disposiciones en materia de derechos de las audiencias y advirtiera sobre un posible riesgo de censura en los medios de comunicación mexicanos.
En su columna, O’Grady sostuvo que las medidas impulsadas bajo el nuevo marco regulatorio de las telecomunicaciones podrían otorgar al Gobierno mexicano mayores herramientas para intervenir en los contenidos que difunden los medios.
El señalamiento se centra particularmente en los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, emitidos por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), organismo creado tras la desaparición del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
La columnista del diario estadounidense plantea que estas disposiciones representan una amenaza para la libertad de expresión y sostiene que el nuevo esquema regulatorio puede abrir la puerta a mecanismos de control sobre los medios.
La crítica a la nueva regulación
O’Grady cuestiona que, bajo el argumento de proteger los derechos de las audiencias, las autoridades puedan establecer criterios sobre la manera en que deben presentarse determinados contenidos periodísticos y audiovisuales.
Desde su perspectiva, el problema no solamente radica en las reglas específicas, sino en quién tiene la facultad para interpretarlas y hacerlas cumplir, debido a que una regulación excesivamente amplia podría generar presiones sobre periodistas, concesionarios y empresas de comunicación.
La autora plantea que el nuevo modelo institucional debe analizarse en el contexto de los cambios promovidos por la administración de Sheinbaum en materia de telecomunicaciones y medios.
El artículo utiliza un tono particularmente crítico hacia la presidenta mexicana y presenta las nuevas disposiciones como una señal de retroceso para la libertad de prensa, al advertir que el Gobierno tendría mayores posibilidades de influir sobre los medios.
Debate sobre libertad de expresión
Las críticas del Wall Street Journal se incorporan a un debate más amplio en México sobre los límites de la regulación de los medios y la protección de las audiencias.
Los defensores de este tipo de disposiciones argumentan que las audiencias tienen derecho a recibir información clara, plural y diferenciada de contenidos que no corresponden estrictamente a información periodística. Sus críticos, en cambio, advierten que una autoridad con facultades demasiado amplias podría terminar interfiriendo con la autonomía editorial.
El punto central de la controversia es, por tanto, dónde termina la regulación legítima para proteger a las audiencias y dónde comienza la posibilidad de censura.
La desaparición del IFT y la creación de la CRT también han generado discusión entre especialistas y organizaciones relacionadas con las telecomunicaciones, debido al rediseño institucional que concentra nuevas responsabilidades regulatorias.
Una advertencia desde Estados Unidos
Para Mary Anastasia O’Grady, el nuevo escenario mexicano merece especial atención debido a las implicaciones que podría tener para la libertad de prensa y el ejercicio del periodismo.
El señalamiento del Wall Street Journal coloca nuevamente a México en el centro de la discusión internacional sobre libertad de expresión, regulación de medios y autonomía periodística.
Aunque el Gobierno mexicano ha defendido la necesidad de establecer reglas para garantizar los derechos de las audiencias, la controversia permanece abierta: mientras unos consideran que se trata de una regulación necesaria, otros ven en las nuevas facultades regulatorias un potencial mecanismo de presión sobre los medios.
La acusación de O’Grady —al hablar de una administración que estaría “amordazando” a los medios y dando luz verde a la censura— representa así una de las críticas más severas formuladas desde la prensa estadounidense contra la política de comunicación y telecomunicaciones del gobierno de Claudia Sheinbaum.







































