Ciudad de México.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó este jueves que no emitirá una postura sobre la disputa política entre la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y el exgobernador Jaime Bonilla Valdez, al considerar que se trata de un asunto interno de partidos políticos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal fue cuestionada sobre el diferendo entre ambos actores políticos. En respuesta, señaló que el Gobierno de México no intervendrá en controversias de carácter partidista.
“No voy a opinar sobre ese tema porque es un asunto de partidos políticos”, expresó Sheinbaum, quien reiteró que su administración mantiene una postura de respeto hacia la autonomía de las fuerzas políticas y sus procesos internos.
Las declaraciones de la presidenta se producen en medio de un intercambio de señalamientos entre la actual gobernadora de Baja California y el exmandatario estatal, ambos surgidos de Morena, cuya confrontación ha generado atención en el ámbito político local y nacional.
Sheinbaum subrayó que su responsabilidad como titular del Poder Ejecutivo federal es atender los asuntos de gobierno y trabajar de manera coordinada con las entidades federativas, independientemente de las diferencias políticas que puedan existir entre sus integrantes.
Hasta el momento, ni la Presidencia de la República ni la dirigencia nacional de Morena han anunciado alguna intervención respecto al conflicto entre Ávila Olmeda y Bonilla Valdez.
La postura de la presidenta marca distancia del diferendo y deja en manos de los partidos políticos la resolución de las diferencias entre sus militantes y dirigentes, reiterando que el Gobierno Federal no participará en ese tipo de controversias.









































